domingo, 24 de febrero de 2013

CAPÍTULO 23.


 -Esto… el profesor me ha mandado a buscaros, no sabía donde estábais.
 -Luego vamos Justin, dile que yo sé dónde está el museo y que dentro de un rato vamos.
 -¿Por qué no venís ya? –Pregunta Justin.
 En ese momento no sé el por qué pero levanto la cabeza, dejando que Justin vea mi cara después de haber llorado.
 -¿Qué te pasa Melannie?
Yo no contesto y vuelvo a lo mismo de antes, sin parar de llorar. Justin se acerca y se sienta a mi lado.
 -Justin ¿Tu sabes donde es el museo? –Le pregunta Deena.
 -Sí, ¿por qué?
 -Después venís, yo me voy con el profesor y los chicos.
 Se levanta y se va, dejándome sola allí, con Justin. Sin saber qué hacer ni que decir.
 -¿Qué te pasa Mel?
 -Hacía tiempo que no me llamabas Mel eh. –Digo con una sonrisa falsa, el también sonríe.
 -Dime ya que te pasa anda.
 -Nada Justin.
 -Te pasa algo pero no me lo quieres decir.
 -Eso también es otra opción de decir que no me pasa nada.
 -Dímelo anda, puedes confiar en mí.
 -No, ahora la única que puede confiar en ti es Jasmine.
 -¿Eh?
 -Pues eso.
 Me levanto con intención a irme pero él me coge de la mano y me intenta sentar, pero esta vez no caigo en el banco si no en sus piernas, nos miramos a los ojos y un cosquilleo recorre mi estómago. Putos sentimientos. Me siento lo más rápido posible en el banco dejando al lado sus piernas.
 -Dime qué te pasa por favor, Deena se ha ido para que estemos los dos y hablemos y eso significa que tiene que ver conmigo. Cuéntame.
 -No es nada, de verdad.
 -Hasta que no me lo digas no te dejaré ir.
 -No.
 -Sí.
 -No.
 -Sí. Dilo ya.
 -Que te echo de menos, que se me hace muy duro verte como besas a otra chica, verte feliz junto a ella, que el día que te dije que lo dejáramos cometí el mayor error de mi vida joder, que te quiero, que te quiero muchísimo y que no puedo estar sin ti, no puedo, que eres lo mejor que me ha pasado en mi puta vida.
Y en ese momento me callo y miro a Justin a los ojos, me cuesta respirar, noto que una lágrima comienza a recorrer mi mejilla, se acerca a mí y me da un fuerte abrazo y en ese momento vuelvo a caer, el me acaricia el pelo intentando que me tranquilice pero no puedo.
 -Mel… Lo siento mucho, pero no puedo volver contigo.
 -Sabía que me ibas a decir eso.
 -Tú sabes que yo te quiero, pero no es lo mismo que antes. ¿Quién me va a decir que no me vas a hacer lo mismo? ¿Quién? Prefiero intentarlo con Jasmine.
 -Lo suponía. –Digo cabizbaja.
 -¿Vamos ya al museo?
 -Sí.
 De camino al museo no dirigimos ni una sola palabra, noto que Justin me mira pero yo evito su mirada, cuando llegamos todos están en la puerta del museo haciendo aún cola, me dirijo directamente a Deena.
 -¿Qué tal?
 -Pues lo que te dije, quiere intentarlo con Jasmine, ya no se fía de mí.
 -Pues vaya…
 La gente comienza a entrar ya en el museo cuando se va a acercando nuestro turno miro a Deena.
 -No quieres entrar, ¿Verdad?
 -Exacto, ¿Nos quedamos en la puerta? Le podemos decir al profesor que me encuentro mareada y que prefiero tomar el aire un rato.
 -Perfecto.
 Llamamos al profesor y le decimos lo que unos minutos antes habíamos acordado, se ofrece hasta llamar a un médico pero Deena le dice que no, que ya me pasa algunas veces y que con tomar el aire un buen rato se me pasa.
 -Vamos para actrices de Hollywood eh. –Añade Deena guiñando un ojo cuando nos vamos quedamos solas.
 Antes de que entraran todos Justin y Jasmine han vuelto a pasar por nuestro lado de la mano y ella le ha propinado un beso justo cuando pasaba por mi lado, ha sido como si me dieran un pellizco en el corazón, no creo que pueda con esta situación por mucho tiempo.
 -Tranquila, pronto se dará cuenta de que te echa de menos, se le nota.
 -No te creas tú, comparando a Jasmine conmigo soy una mierda.
 -Tú lo que eres es tonta, eres muchísimos más guapa que Jasmine y menos barbie, que eso cuenta.
 -Sí, seguro.
 -¿Quieres que le diga a Ryan que hable con Justin?
 -Le va a decir lo mismo que a mi, no te molestes.
 -No es molestia.
 -Cabezota.
 -Ya. –Añade sonriendo.
 Deena poco a poco se está convirtiendo en una gran amiga allí en Stratford pero eso no hace que deje de echar de menos a mis chicas, es tan difícil todo…
 -Deja de pensar en Justin ya, anda.
 -No puedo, no sabes cómo me siento.
 -Sí, yo me sentí así también, pero ahora lo único que puedes hacer es luchar por él.
 -Que difícil todo…
 Entre charla y charla Deena y yo perdemos la noción del tiempo, nos asombramos cuando vemos a todos salir.
 -¿Qué hora es Mel?
 -Las una y media. –Añado riendo.
 -Dios mío, como se me ha pasado el tiempo.
Esperamos a que salgan Ryan, Chaz, Christian y Matt para irnos con ellos hacia el parque donde pasaremos la tarde hasta volver a Stratford, Justin no ya que está con Jasmine. En el camino los chicos me preguntan que me ha pasado con Justin y yo les cuento toda la historia con todo detalle.
 -Pero si Justin estaba superpillado de ti, no sé cómo no quiere volver. –Dice Ryan.
 -Pues que no quiere y punto, no se fía de mi ya, cree que le voy a hacer lo mismo y no comprende que yo en ese momento estaba confusa, muy confusa.
 -Prométele que eso no va a ser así.
 -Aunque se lo prometa, no va a querer, se le ve muy feliz con Jasmine.
 -No, feliz era cuando estaba contigo.
 Llegamos al gran parque y nos sentamos en el verde césped en círculo, charlamos, compartimos risas, comemos algunas golosinas y Ryan y Deenan se dan incluso algún que otro beso.
 Como me gustaría estar igual de unidos que ellos yo con Justin, se ve que entre ellos hay mucha complicidad y además hacen muy buena pareja.
 -Pues a mí no me gusta Jasmine para Justin, que quieres que te diga Mel, deberías luchar por él. –Dice muy convencido Chaz.
 -Eso, ve, le plantas un beso y le preguntas que si ha sentido algo, es lo único para salir de dudas. –Dice Christian.
 -Si por mi fuera… pero me va a mandar a la mierda directamente.
 -Ve, no te mandará a la mierda, ya verás. –Ryan.
 -Está bien, lo haré, la verdad es que tengo ganas.
Y así hago, me dirijo hacia donde están, Justin se percata de que voy hacia allí y me mira extrañado, no tiene ni idea de lo que voy a hacer segundos después. Llego y Jasmine me mira con mala cara de reojo.
 -Justin, ¿te puedes levantar por favor? te tengo que decir una cosa.
 Justin obedece, con las manos en los bolsillos se levanta y se pone frente a mí, le rodeo las manos con mi cuello rápidamente y le doy un beso, tengo miedo a que Justin me rechace pero no, me sigue el juego y sigue besándome hasta que yo veo que es el momento de parar ya que Jasmine le ha pegado una patada Justin, yo la repelo con un empujón.
 -¿Has sentido algo Justin? –Le pregunto mirándole a los ojos.


____________________________________________________________________________
Comentad y pedid siguiente, el siguiente capítulo lo subiré el jueves o viernes, gracias por leer <3

jueves, 21 de febrero de 2013

CAPÍTULO 22.


CONVERSACIÓN.
 -Hola James.
 -Hola Melannie, ¿Qué tal?
 -Bien ¿y tú?
 -Bien también. Me alegro.
 -Y yo. ¿Qué tal con Katia? Me he enterado de que tenéis algo.
 -¿Con Katia? Bien.
 -Esa chica no te conviene James, y lo sabes.
 -¿Por qué no me conviene?
 -Porque no. Te ha apartado de tus amigos y de las chicas.
 -Me he apartado porque me ha dado la gana y punto. Katia no tiene nada que ver, es una chica increíble.
 -Sí, increíble, claro.
 -Lo que tú digas. Para eso me has hablado ¿no? Tú pasabas de mi, estoy enamorado de ti y no me dejas pasar página joder.
 -¿Estás… estás enamorado de mi?
 -Estaba. Ahora lo estoy de Katia.
 -James, te vuelvo a repetir que no te conviene. Es muy… ya sabes como es.
 -Me da igual lo que me digáis joder. Me importa una mierda.
 -No me hables así.
 -Te hablo como me dé la gana.
 -Para que me hables así me voy. Adiós.
                                     ____________
Cuando estoy a punto de desconectarme del chat oigo de nuevo el pequeño pitido de que alguien me ha hablado. Es de nuevo James.
                                     ____________
 -No te vayas. Perdón.
 -Ok.
 -Me he puesto así porque te echo de menos Mel, te echo mucho de menos. Estoy con Katia para por lo menos olvidarme durante unos segundos de ti, pero no lo consigo. Sigo enamorado de ti Mel, sigo enamorado de ti y no sé que hacer para olvidarte, en serio. Por más que lo intento no puedo, cuando ya creo que te he olvidado vuelvo a ver tu sonrisa y me doy cuenta de que no. Que es imposible olvidarte.
 -No sé qué decir, James.
 -No digas nada. Simplemente no digas nada. Piénsalo. En verano nos volveremos a ver piénsate si quieres darme una oportunidad durante esos meses. Adiós.
FIN CONVERSACIÓN.
Me he quedado sin palabras. No sé qué decir, no sé lo que siento. Cuando James me ha dicho eso algo ha recorrido por dentro de mí. Pero no puede ser, no. Estoy con Justin, quiero a Justin. Aunque esto ha despertado nuevos sentimientos en mí. Es hora de irse a la cama.
Un mes después.
Apenas salgo de casa, para lo justo, para el instituto. El día después de hablar con James le dije a Justin que no podía seguir con él, que no estaba bien, se lo tomó bien o eso parecía. No estoy ni con Justin ni con James.
  Lunes por la mañana, hoy tengo excursión con todos los cursos del instituto a Ontario, Justin también va. Termino de preparar la mochila pequeña, desconecto el cargador del iPhone, miro el WhatsApp con alguna esperanza de que Justin me haya enviado algo pero nada, desde aquel día no hablo con él. Bajo a desayunar, ya estoy sola, mis padres apenas están en casa y yo cada día que pasa estoy peor, necesito alguien con quien desahogarme pero nada. Termino, me dirijo hacia la puerta, hecho un vistazo a la casa antes de cerrar, no volveré probablemente hasta la noche. Salgo de casa. Ya es Abril, se respira el olor a primavera. Normalmente en Stratford hace frío pero hoy hace un día bastante bueno, he acertado poniéndome los pantalones cortos y la blusa. Ni muy abrigada ni poco. Normal. Llego a la parada de autobús, como siempre la gente no es puntual pero gracias a dios Deena está allí así que me siento con ella.
 -Buenos días guapa. –Dice dándome un beso en la mejilla.
 -Buenos días preciosa.
 -¿Qué te pasa? No fuiste a la fiesta del sábado.
 -No sé, no me apetece salir.
 -Es por Justin ¿no?
 -No, le dejé yo.
 -¿Dejaste a Justin? –Pregunta asombrada. –Creo que eres la primera chica que lo hace, el es siempre el que las deja.
 -Anda mira, ya me conocerán por la chica que dejó a Justin entonces.
 -Es por Justin, se te ha notado en la cara cuando te he preguntado, ¿por qué lo dejaste?
 -Es muy largo, ya te contaré.
 -¿Te sientas conmigo en el autobús y me cuentas?
 -¿Y Ryan?
 -Que se siente solo. –Añade con una risa.
 -Anda que eres mala eh.
 -No. –Dice poniendo carita de niña buena.
 Cuando nos damos cuenta ya ha llegado casi todo el mundo. Hay una chica nueva, Jasmine, bastante guapa pero muy “barbie”, está en la clase de Justin.
 -Uy, la chica esta… Jasmine, parece que va a una boda, ¿verdad Mel?
 -Sí, viene demasiado arreglada.
 -Ya querrá zorrear un poco la muchacha.
 -Pareces una vieja, ¡todo el día criticando! –Digo acompañando con una fuerte carcajada.
 -Hala, a gusto te habrás quedado ¿no? Me has llamado vieja. –Dice poniendo pucheritos, le doy un beso y vuelve a sonreir.  –Anda mira, ahí viene tu ex príncipe azul. –Añade señalando hacia la esquina de la calle.
 Miro, ahí viene Justin. Me quedo mirándole, viene bastante guapo, supras moradas, vaqueros caídos y una camisa morada también, gorra plana incluida. Nuestros ojos se encuentran y agacho la cabeza, me aturde mirarle. Cuando llega a la parada, Jasmine se le acerca y le da un pico, eso me asombra y a la vez me apena.
 -¿Jasmine con Justin? –Dice Deena asombrada.
 Yo no contesto, sigo con la cabeza agachada e intentando no llorar. Es la hora, subimos todos al autobús, nunca me gusta sentarme delante así que nos sentamos por los últimos asientos dando la mala casualidad de que al lado están Jasmine y Justin que por lo que se ve están saliendo.
 -Que fuerte. –Digo después de rato sin decir una sola palabra.
 -Seguramente lo hará para ponerte celosa porque no para de mirarte. –Aclara Deena.
 -Pues lo hace muy bien el capullo. –Añado mirando hacia la ventana. –No puedo mirar hacia el lado porque me pondré a llorar Deena.
 -Lo quieres ¿Verdad?
 -Muchísimo, la verdad es que me arrepiento de haberle dejado.
 -Cuéntame el por qué le dejaste anda.
Le cuento toda la historia, la conversación con James, que no tenía ganas de nada, que echo mucho de menos a mis amigas pero que a la vez ahora le echo de menos a él y etcétera.
 -¿Y por qué no le dices que quieres volver?
 -Sería incapaz de decírselo, creerá que me quiero reír de él o algo al verle con una chica ahora.
 -No creo.
 -Yo creo que sí.
 Deena mira hacia donde están sentados Justin y Jasmine, no paran de darse besos.
-¿Lo habrán hecho ya?
 -Descarada.
 -Eh no, es que a la chica se le ve bastante salida, la verdad.
 -¿Tu con Justin lo hiciste?
 -Ni de coña.
Después de cómo dos horas llegamos a Ontario, bajamos del autobús y veo como Justin y Jasmine van de la mano, esta vez no puedo evitarlo, lágrimas comienzan a caer por mis mejillas. Deena se da cuenta y me coge de la mano para llevarme a un lugar donde no nos vea nadie. Miro hacia atrás y veo que Justin me está mirando, le miro y vuelvo a mirar hacia el suelo. Nos sentamos en un banco de un parque que está cerca y en ese momento me desmorono, no puedo parar de llorar, me es muy difícil esta situación, tantas situaciones.
 -Tranquila pequeña. –Me susurra Deena.
 -Es imposible que me tranquilice, no sabes lo que es ver a la persona a la que quieres con otra persona, y ver que es feliz, feliz sin ti. No lo sabes, no sabes lo duro que es. –Contesto entre sollozos.
 -A mí al principio también me pasaba eso con Ryan y mira ahora.
 -Pero ustedes estáis ahora yo es imposible que vuelva a estar con Justin.
En ese momento aparece Justin, solo, sin Jasmine. ¿Se habrá enterado? No lo sé, solo miro hacia abajo evitando que vea que he estado llorando.


____________________________________________________________________ 
Comentad y pedid siguiente, gracias por leer <3

martes, 12 de febrero de 2013

CAPÍTULO 21.


Los rayos de sol entran por las rejillas de la persiana deslumbrándome. Como siempre, la primera que se despierta. Suspiro. Hoy, hoy es el día, el día en que a mis mejores amigas y a mí nos volverá a separar una muy puta, la distancia. Las observo y se me escapan unas lágrimas. ¿Podré aguantar 3 meses sin ellas? Llevaba solo 4 días aquí y ya las echaba de menos. Es seguro, se me hará muy duro.
-Eh pequeña, ¿ya levantada? –Susurra Niki mientras se restriega los ojos y se estira.
 La miro, es inevitable, las lágrimas comienzan a viajar por mis mejillas y no cesan.
 -¿Por qué lloras? –Dice Niki extrañada.
 -No voy a poder aguantar tres meses sin vosotras, no voy a poder joder.
 -A nosotras también se nos va a hacer muy duro, pero supongo que si las cosas pasan son por algo.
 -Sí, pero joder, ya podían pasar otras cosas.
 Se levanta y me abraza. Necesitaba un abrazo de estos, de los que sin decir nada te hacen sentir como si todo fuera a estar bien.
 -¿Qué tal si bajamos a hacerles el desayuno a las perrillas estas? –Añade sonriendo.
 -Está bien.
 Bajamos cogidas de la mano y nos dirigimos hacia la cocina.
 -Todavía no me creo que os vayáis hoy.
 -Yo tampoco lo creo.
 -Ya me informaréis sobre lo de James y Katia, de todas formas, hoy cuando os vayáis entraré en Facebook a ver si está conectado.
 -¿Qué le dirás?
 -Pues le obligaré a que me cuente todo y si pasa de mi pues… pues no sé.
 -Anda, que no sabes tú nada… ¿Te imaginas que se enamora de Katia?
 -Dios no, no me asustes.
 -¿Qué no te asuste? ¿Te da miedo que se enamore de Katia? Mel, ¿no te gustará James?
 No contesto, sigo haciendo las tortitas.
 -Mel, contéstame.
 -No sé, creo que no.
 -¿Crees? Mel, es fácil, sí o no.
 -No, solo que no me apetece que le hagan daño a un buen amigo.
 -El es ya mayorcito para encargarse de que no le hagan daño.
 -Sí, pero ya sabes cómo domina Katia a los tíos, ya me gustaría a mí saber como lo hace.
 -Sí tía, supongo que el ser una guarra le dará facilidades.
 -Exacto. –Añado riendo y chocándole la mano.
 Terminamos el desayuno y subimos a levantar a las chicas, que bajan a toda velocidad para que nadie les quite sus tortitas.
 -Mmm, que ricas. –Dice Evelyn.
 -Sí, os han salido excelentes. –Añade Alyssa.
 -Pues Niki ya sabemos, si no encontramos trabajo nos montamos un kiosko de tortitas.
 -Estaría bien. –Dice Niki riendo.
 Terminamos de desayunar y las chicas se suben a preparar las maletas mientras yo recojo la cocina. Mientras terminan me siento a ver la tele, pongo las noticias, me gusta estar informada, da la casualidad que en el canal que tengo puesto están informando sobre las noticias sobre la música y sale un vídeo de un niño pequeño rubio cantando, bastante bien por cierto, se llama Justin, no me da tiempo escuchar el apellido ya que las chicas comienzan a gritar que han terminado, que suba. Así que apago la tele y subo arriba a ver que quieren.
 -Mira, esto es para ti. –Dice Niki entregándome en mano un gran paquete liado con papel de regalo morado. –Esperamos que te guste y que cada vez que lo veas te acuerdes de nosotras.
 Abro el gran paquete, es una caja, dentro hay un cuadro con muchas fotos de las cuatro juntas, desde fotos de pequeñas hasta las más recientes, tengo muchos recuerdos con ellas. Luego hay una pequeña cajita dentro con 4 pulseras, una rosa, otra morada, otra azul y otra amarilla. Nuestros colores favoritos.
 -Es una para cada una de nosotras, para que siempre las llevemos. –Aclara Alyssa.
 -Oh, gracias, de verdad. Sois las mejores. –Añado dándoles un gran abrazo.
  De repente suena mi móvil, veo como la pantalla se ilumina y pone “Mamá”.
 -¿Si?
 -Hija, a las 5 llegaré a casa para llevaros al aeropuerto, estad preparadas.
 -Vale. Gracias por avisar.
 -Nada hija, a las 5 nos vemos. Adiós.
 -Adiós.
 Cuelgo y veo como las chicas, que no se han fijado en la pantalla para ver quién me llamaba, se acercan a mí intrigadas por ver quién me ha llamado.
 -Era mi madre, tranquilas. –Digo riendo.
 -Ah, ya creíamos que era tu Justin. –Añade Evelyn contagiándose.
 Ayudo a las chicas a bajar sus maletas hasta dejarlas en la entrada y decidimos salir un rato a sentarnos en el jardín delantero. Alyssa saca su cámara de fotos ya que no nos hemos hecho apenas y queríamos tener un recuerdo, así que comenzamos la sesión. Sentadas, de pie, de rodillas, tumbadas. De todas las posturas y así hasta la hora de comer.
 -Ufff, esto de hacer de modelo da hambre eh. –Dice Niki mientras se toca la barriga.
 -Pues sí, un poquito. –Añado yo.
 -¿Hacemos de comer espaguetis? –Pregunta Evelyn.
 -¡Siiiiii! Adoro los espaguetis. –Dice Alyssa.
 Niki y yo nos dirigimos hacia la cocina mientras que las chicas se quedan viendo la tele, preparamos el almuerzo y lo comemos. Las chicas llaman a los chicos, insisten en que llame yo a Justin pero me niego, no tengo ganas. Se despiden de los chicos y mi madre llega a las 5 menos 10 para llevarnos hacia el aeropuerto.
 -¿Lo lleváis todo? –Le pregunta mi madre a las chicas.
 -Sí Raphaela. –Afirma Niki.
 Nos montamos en el coche. El viaje se me hace más corto de lo que esperaba, no quiero que se vayan. Una vez llegamos al aeropuerto las chicas se tienen que despedir, le esperan más de un control lo cual llegarán justas para el despegue. Lágrimas y mas lágrimas.
 -No me puedo creer aun que vayamos a estar separadas tres meses. –Digo sollozando, me cuesta hablar.
 -Nosotras tampoco, te vamos a echar mucho de menos. Ya sabes, cada vez que nos eches de menos tú a nosotras mira la pulsera y estate segura de que estamos a tu lado, siempre. –Dice también entre sollozos Evelyn.
 Les doy el último abrazo a las tres, el último abrazo hasta dentro de tres meses.
 Veo como se alejan, poco a poco. Mientras más se alejan más me duele y menos me lo creo.
 -¿Vamos hija? –Pregunta mi madre.
 -Vamos. –Respondo desganada.
 No cruzo la palabra con mi madre en todo el trayecto pero noto que me mira preocupada. Cuando vamos a llegar a casa intento tranquilizarla.
 -Tranquila, no me pasa nada.
 -Vale hija.
 Entramos en casa y subo directamente a mi habitación, al portátil. Twitter y Facebook. Escribo uno, dos y hasta tres tweets, luego le echo un vistazo al chat de Facebook. Recuerdo que tenía que hablar con James acerca de lo de Katia así que aprovecho que está conectado para entablar una conversación con él. 
________________________________________________________________
Comentad y pedid siguiente por aquí o mencionandome por Twitter. <3

Este capítulo es para mi Carmen que la quiero muchooooooooooooooooo. 

domingo, 3 de febrero de 2013

CAPÍTULO 20.


 -Mamá, luego te cuento.
 -¿Por qué estáis mojados?
 -Mamá, deja de hacer preguntas, luego te cuento y punto. –Digo cogiendo la mano de Justin y comenzando a andar alejándonos de la casa.
 Miro hacia atrás, mi madre y mi padre nos están mirando y hablando sobre nosotros, pero no me importa. Llegamos a un parque que estaba lejos de mi casa y nos sentamos en un pequeño banco.
 -Tu madre te va a regañar por mi culpa. –Dice Justin susurrando.
 -Me da igual.
 -Mel…
 -¿Qué?
 -No quiero que tengas problemas con tus padres por mi culpa.
 -No los voy a tener, tienen que comprenderlo, tengo 16 años, es normal que tenga novio.
 -Para ellos nunca va a ser normal que su única hija tenga novio.
 -Pues que se acostumbren porque me van a tener que ver contigo durante mucho tiempo.
 Justin sonríe y me da un beso.
 -Eres la niña más cabezona del mundo.
 -Pero soy a la niña que mas quieres del mundo ¿Verdad?
 -No, a mi hermanita la quiero más.
 -¡¿Tienes una hermana?! –Digo levantando la voz asombrada pero a la vez sonriendo.
 -Sí, se llama Jazzy y tiene 4 años, dentro de un mes cumplirá 5, el  30 de mayo y también tengo un hermano pequeño Jaxon, que cumple 4 años el 20 de noviembre.
 -Oh, que monos.
 -Son los hijos que mi padre ha tenido con otra mujer.
 -Ah.
 -¿Quieres conocerlos el fin de semana que viene? Vienen mis padres y ellos a verme.
 -Dios no, qué vergüenza.
 -¿Vergüenza? Yo he conocido a tus padres y tu vas a conocer a los míos y a mis hermanos.
 -No, Justin de verdad…
 -Que sí.
 -Cabezón.
 -Tú me ganas.
 Reímos y de repente suena mi móvil, So sick de Ne-yo, es Alyssa. Lo cojo.
 -Dime.
 -¿Dónde estás? Estamos ya las tres en tu casa.
 -Estoy en un parque con Justin.
 -¿Ven ya, no? Son las 8 y media.
 -¿Las 8 y mediaaaaaaaaaa? A las nueve estoy allí, ¿Vale?
 -Vale, tranquila, soportaremos los cuestionarios de FBI de tu madre.
 -Jajaja, gracias de verdad.
 -Te queremos.
 -Y yo a vosotras. –Hago un beso sonoro para despedirme de ellas.
Justin me mira seriamente.
 -¿Qué pasa?
 -¿Te gusta So Sick de Ne-yo?
 -Sí, ¿por qué?
 -Nada nada…
 Me encojo de hombros y susurro un “Como quieras”.
 -¿Te acompaño a casa?
 -Vale.
 -¿Mañana se van las chicas entonces?
 -Sí. –Digo cabizbaja. –Las voy a echar mucho de menos.
 -Yo también echaría mucho de menos a los chicos…
 -Ya hasta verano supongo que no las veré…
 -Yo te ayudaré como pueda para que no las eches tanto de menos ¿Vale?
 -Gracias.
 -Te quiero. –Dice dándome un beso.
-Y yo.
 Entre beso y beso llegamos a casa, donde nos despedimos hasta el jueves ya que mañana lo pasaré con las chicas y a las 6 las llevaré al aeropuerto. Entro en casa, mi madre está en la cocina así que subo inmediatamente hacia arriba donde están las chicas, abro la puerta y entro.
 -Hola chicas.
 -¡Hola! –Dicen las tres, me siento al lado de Evelyn.
 -¿Habéis tenido que aguantar mucho a mi madre?
 -Que va, tampoco ha sido para tanto.
 -¿Qué os a preguntado?
 -Todo sobre Justin y tú.
 -¿Y qué le habéis dicho?
 -Lo justo, que os conocisteis el día que llegaste por primera vez y que surgió un flechazo.
 -¿Y qué dijo?
 -Que Justin era muy guapo y que mientras no te hiciera daño no había inconvenientes de que estuvierais juntos.
 -¿En serio? –Comienzo a reír intensamente, carcajadas más bien, todas se contagian. –Os voy a echar de menos.
 -Y nosotras a ti. –Dice Niki con las lágrimas saltadas, es la más sensible de todas. Todas nos contagiamos y comenzamos a llorar.
 -¿Cuándo vendrás a vernos? –Pregunta Evelyn con el corazón encogido.
 -En verano, supongo… -Digo secándome las lágrimas.
 -Para eso queda demasiado tiempo… -Dice Alyssa imitándome.
 -Ya… pero es lo que hay. –Digo cabizbaja.
 Con tanto llorar se nos olvida comer y nos vamos a dormir directamente. Mañana será un día duro.

______________________________________________________________________________
Aquí el capítulo 20, comenta dejando tu twitter o contéstame al tweet donde te aviso del capítulo para saber que lo has leído, si no, al próximo no te avisaré, siento ponerme borde, pero hay mucha gente a la que aviso y ni dan RT para yo saber que lo han leído y encima de que saco tiempo para escribir ni eso hacen. Gracias por leer <3

viernes, 1 de febrero de 2013

CAPÍTULO 19.


Saco el bonobus que me compraron mis padres el día que llegamos y montamos en el bus, al cabo de cómo 10 minutos llegamos al centro comercial.
 -¡Que empiecen las compraaaaaaaaas! –Dice Niki, todas reímos.
 Vamos de tienda en tienda y al cabo de 3 horas tenemos las manos llenas de bolsas.
 -Nos ha cundido la mañana, eh. –Digo mirando el montón de bolsa que hemos reunido entre todas.
 -Pues ya ves, creo que en mi maleta no me va a caber toda. –Dice Alyssa.          
 -Pues mira, aquel sitio es ideal para ti. –Dice Evelyn señalando un escaparate donde hay varias maletas.
 -JA JA JA. –Alyssa ríe irónica.
 -Las una y media ya… ¿Qué hacemos? –Pregunto.
 -¿McDonalds? –Pregunta Niki.
 -¡Sí! –Contestamos Alyssa, Evelyn y yo eufóricas.
 -Vamos a arruinar a nuestros padres entre tanto viaje y compras. –Dice Niki riendo.
  Nos dirigimos hacia el McDonalds y una hora después nos dirigimos hacia casa, cuando llegamos las chicas llaman a sus padres y hablan un rato con ellos, yo de mientras hablo con Justin.
 *Conversación telefónica*
 -Hey pequeña ¿Qué has hecho hoy?
 -He ido de compra con las chicas, ¿Y tú? ¿No te habrás saltado las clases no?
 -No…
 -Eso ha sonado poco convicente.
 -Vale sí, me quedé en casa, mi madre trabajaba y yo tenía demasiado sueño.
 -Eres un vago, luego no te quejes si suspendes.
 -Bah, estoy acostumbrado.
 -No deberías acostumbrarte a eso.
 -No empieces como mi madre anda.
 -Hala, con que parezco una madre una madre… si me preocupo por ustedes, jo.
 -Anda calla tonta ¿Mañana tampoco vas  al instituto no?
 -No, mañana por la mañana se van las chicas.
 -Pues yo te quiero ver ahora.
 -Pues vas a tener que aguantar hasta mañana, jajaja.
 -Sal a la puerta.
 -No voy a picar porque voy a salir y no vas a estar.
 -Sal a la puerta.
 -Justin que no, que no voy a picar.
 -Sal a la puerta Mel, cuento hasta tres y si no me voy.
 *Fin de la conversación*
 Bajo las escaleras todo lo rápido que puedo,  tanto que casi me tropiezo en el último escalón y estoy a punto de caerme, abro la puerta y miro a mí alrededor.
 -Mierda, he picado. –Susurro.
 Me doy la vuelta pero de repente unas manos cubren mis ojos.
 -¡Justiiiiiiiiiiiiiiiiiin!
 Me doy la vuelta y le abrazo, el me da un pequeño beso.
 -¿Qué pasa? ¿Te creías que te había engañado o qué?
 -Sí, no me fio de ti ni un pelo.
 -Aun no te he dado motivos para que no te fíes de mi.
 -El primer día sí.
 -El primer día era un capullo.
 -Lo sigues siendo.
 -Exacto, pero ahora soy tu capullo.
 -Cursi.
 -Guapa.
 Reímos y nos volvemos a dar un beso. De repente escuchamos unas risas y miramos hacia la ventana, no hay nada, pero pocos segundos después aparece un cubo que cubren sobre nosotros, es agua.
 -¡Cerdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas! –Grito con todas mis fuerzas riendo.
 -Te queremos. –Dice Evelyn.
 -Venga Romeo y Julieta, que ahora podéis decir que os habéis dado un bañito juntos.  –Dice Niki riendo.
 -Eso. –Dice Alyssa siguiéndole el royo.
 -Tú calla Alyssa, que llamo a Nolan y te da. –Dice Justin riendo, yo le pego en el hombro.
 -Eres un capullo Bieber. –Dice Alyssa con rin tintín.
 -Anda mira, no hace falta que lo llame. –Dice Justin señalando a la esquina de la calle, por donde aparecen Nolan, Matt y Christian.
 -Hostias. –Dice Alyssa.
 Segundos después se escucha un ruido al lado de la puerta, Justin y yo nos asomamos a ver qué ha pasado.
 -Ayyyyyyy. –Dice Alyssa tumbada en el suelo, Justin comienza a carcajear.
 -¿Qué pasa? ¿Qué tenías tantas ganas de ver a Nolan que has bajado corriendo y te has caído no? –Dice riendo.
 -Cállate ya Bieber.
 -¿Te ha gustado mi apellido eh? –Dice Justin.
 De repente se escucha una voz cerca de la puerta.
 -¡Justiiiiiiiiiiiiiin! –Dice Nolan.
 -¡Es Nolan! –Dice Alyssa poniéndose de pie corriendo, mirándose al espejo antes de salir a la puerta.
 -Hey Bro. –Saluda Justin a Nolan.
 -Christian y Matt han ido a por una pelota de basket a la casa de Matt y vamos a ir a las canchas ¿Te vienes?
 -Me quedo aquí un rato, tú deberías quedarte también, las chicas se van mañana.
 -¿Ah sí? –Dice Nolan mirando a Alyssa.
 -Sí. –Dice Alyssa cabizbaja con tono de pena.
 -¿Vamos a dar una vuelta entonces? –Dice Nolan, Alyssa me mira y yo asiento con la cabeza.
 -Vale. –Dice con una sonrisa en la cara que hacía tiempo que no se la veía.
 Nolan y Alyssa se van y volvemos a quedar Justin y yo.
 -¿Qué directo Nolan, no?
 -Un poquito, sí. –Dice riendo.
 -¿Te vas a ir a las canchas luego?
 -No, ahora llegarán Matt y Christian y seguramente se irán a dar una vuelta con las chicas también ¿No crees?
 -¿Crees que Matt será capaz de decírselo? Me dijiste que era muy vergonzoso.
 -Sí y si no se lo diré yo a Evelyn de su parte sin que él lo sepa. –Dice riendo.
 -Que malo. –Digo yo riendo también.
 -Mira, ahí vienen. –Dice volviendo a señalar la esquina.
 -¡Chicas bajaaaaaaaad! –Digo por la puerta.
 Estas bajan corriendo las escaleras.
 -¿Qué pasa? ¿Para que querías que bajáramos? –Pregunta Niki.
 -Mirad, ahí vienen los chicos. –Digo señalándolos.
 Los chicos se acercan a nosotros y nos saludan.
 -Chicos, llevároslas a dar un paseo ¿No? Que se van mañana. –Dice Justin dirigiéndose a Matt y Christian.
 -Eh, que no somos perritas. –Dice Evelyn.
 Todos ríen.
 -Está bien, ¿Vamos Nicole? –Dice Christian.
 -Vamos. –Dice Niki sonriendo.
 Matt no dice nada, solo se digna a coger de la mano a Evelyn e irse a dirección contraria que Christian y Ryan, al parque. Justin y yo hablamos entre beso y beso en el banco del porche.
 -Esperemos que los vecinos no le digan nada a mis padres porque mi madre ya sospecha algo de que tengo algo contigo.
 -Oh ¿Mi suegra sospecha? –Dice Justin riendo.
 -No es tu suegra. –Digo riendo.
 -¿Ah no? ¿No eres mi novia? –Dice Justin serio.
 -Sí tonto. –Le doy un pequeño beso.
 Rato más tarde, mientras Justin y yo nos besamos un coche aparca en la acera de enfrente de mi casa.
 -Creo que son mis padres, Justin.
 Justin se levanta corriendo pero yo le paro.
 -No te vayas.
 -¿Pero que van a decir? ¿No te regañarán?
 -Deberán entenderlo. –Digo sonriendo.
 Se bajan del coche y se dirigen hacia la casa, exacto, son mis padres. Yo cojo a Justin de la mano y nos ponemos de pie, mi madre nos mira extrañada.
 -Hola Mel, Hola… -Mi madre se queda cortada, no sabe su nombre.
 -Justin. –Dice Justin sonriendo.
 -Hola Justin, ¿Qué hacéis aquí, Mel? ¿Y las chicas?
 -Han ido a dar un paseo.
 -¿Y tú qué haces aquí con… con Justin? ¿Por qué no las has acompañado?